Un abrazo en forma de palabras
Lo que más me gustó es esa forma que tiene de hacerte sentir acompañado, de recordarte que todos llevamos nuestras propias batallas, y que hay belleza en seguir adelante pese a ellas. Es un libro que más que leerse, se siente. Lo recomiendo muchísimo para quienes necesiten un poco de luz, o simplemente quieran reencontrarse con su parte más humana. Albert lo ha vuelto a hacer: ha escrito desde el alma y, como siempre, llega directo al corazón.